A Sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos: el Papa en Benin

El Papa en Benin

A Sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos:

En la capilla del seminario, Benedicto XVI se detuvo a rezar ante la tumba del cardenal Bernardin Gantin (1922-2008), el primer obispo africano que ocupó un dicasterio en la Curia Romana, y nada menos que la Congregación para los Obispos. Fue además decano del Colegio Cardenalicio entre 1993 y 2002, cuando le sustituyó precisamente el cardenal Ratzinger.

Cuatro párrafos esenciales

A continuación reproducimos en su integridad los cuatro párrafos extraídos del discurso que pronunció después ante los cardenales presentes, todo el cuerpo profesoral del centro, e incluso algunos enfermos de lepra atendidos en la zona por instituciones de la Iglesia.

«Queridos sacerdotes, la responsabilidad de promover la paz, la justicia y la reconciliación, os incumbe de una manera muy particular. En efecto, por la sagrada ordenación que recibisteis, y por los sacramentos que celebráis, estáis llamados a ser hombres de comunión. Así como el cristal no retiene la luz, sino que la refleja y la devuelve, de igual modo el sacerdote debe dejar transparentar lo que celebra y lo que recibe. Por tanto os animo a dejar trasparentar a Cristo en vuestra vida con una auténtica comunión con el obispo, con una bondad real hacia vuestros hermanos, una profunda solicitud por cada bautizado y una gran atención hacia cada persona. Dejándoos modelar por Cristo, no cambiéis jamás la belleza de vuestro ser sacerdotes por realidades efímeras, a veces malsanas, que la mentalidad contemporánea intenta imponer a todas las culturas. Os exhorto, queridos sacerdotes, a no subestimar la grandeza insondable de la gracia divina depositada en vosotros y que os capacita a vivir al servicio de la paz, la justicia y la reconciliación.

»Queridos religiosos y religiosas, de vida activa y contemplativa, la vida consagrada es un seguimiento radical de Jesús. Que vuestra opción incondicional por Cristo os conduzca a una amor sin fronteras por el prójimo. La pobreza y la castidad os hagan verdaderamente libres para obedecer incondicionalmente al único Amor que, cuando os alcanza, os impulsa a derramarlo por todas partes. Pobreza, obediencia y castidad aumenten en vosotros la sed de Dios y el hambre de su Palabra, que, al crecer, se convierte en hambre y sed para servir al prójimo hambriento de justicia, paz y reconciliación. Fielmente vividos, los consejos evangélicos os trasforman en hermano universal o en hermana de todos, y os ayudan a avanzar con determinación por el camino de la santidad. Llegaréis si estáis convencidos de que para vosotros la vida es Cristo, y hacéis de vuestras comunidades reflejo de la gloria de Dios y lugares donde no tenéis otra deuda con nadie, sino la del amor mutuo. Con vuestros carismas propios, vividos con un espíritu de apertura a la catolicidad de la Iglesia, podéis contribuir a una expresión armoniosa de la inmensidad de los dones divinos al servicio de toda la humanidad.

»Me dirijo ahora a vosotros, queridos seminaristas, os animo a poneros en la escuela de Cristo para adquirir las virtudes que os ayudarán a vivir el sacerdocio ministerial como el lugar de vuestra santificación. Sin la lógica de la santidad, el ministerio no es más que una simple función social. La calidad de vuestra vida futura depende de la calidad de vuestra relación personal con Dios en Jesucristo, de vuestros sacrificios, de la feliz integración de las exigencias de vuestra formación actual. Ante los retos de la existencia humana, el sacerdote de hoy como el de mañana –si quiere ser testigo creíble al servicio de la paz, la justicia y la reconciliación– debe ser un hombre humilde y equilibrado, prudente y magnánimo. Después de sesenta años de vida sacerdotal, os puedo asegurar, queridos seminaristas, que no lamentaréis haber acumulado durante vuestra formación tesoros intelectuales, espirituales y pastorales.

»En cuanto a vosotros, queridos fieles laicos que, en el corazón de las realidades cotidianas de la vida, estáis llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo, os exhorto a renovar también vuestro compromiso por la justicia, la paz y la reconciliación. Esta misión requiere en primer lugar fe en la familia, construida según el designio de Dios, y una fidelidad a la esencia misma del matrimonio cristiano. Exige también que vuestras familias sean verdaderas “iglesias domésticas”. Gracias a la fuerza de la oración, se transforma y se mejora gradualmente la vida personal y familiar, se enriquece el diálogo, se transmite la fe a los hijos, se acrecienta el gusto de estar juntos y el hogar se une y consolida más. Haciendo reinar en vuestras familias el amor y el perdón, contribuís a la edificación de una Iglesia fuerte y hermosa, y a que haya más justicia y paz en toda la sociedad. En este sentido, os animo, queridos padres, a tener un respeto profundo por la vida y a testimoniar ante vuestros hijos los valores humanos y espirituales».

Fuente: Religionenlibertad

Ofrecer un corazón que escucha. (Hermanitas de Jesús)

LAS HERMANITAS DE JESUS EN TIERRA SANTA.
Testimonio de vida, corazones que escuchan…

Las Hermanitas de Jesús de Charles de Foucauld, una presencia discreta y sonriente en Tierra Santa, de Jerusalén a Gaza.

El Abrazo de Sor Verónica (Fundadora de Iesu Comunio)

El abrazo de Sor Verónica al Papa, broche de oro al impulso por la nueva evangelización

Ha finalizado el primer congreso organizado por el Consejo Pontificio para la promoción de la nueva evangelización, el «nuevo» ministerio creado hace un año por Benedicto XVI para impulsar la nueva evangelización.

El sábado, en el aula Paulo VI, en pleno Vaticano, más de 8.000 personas estaban invitadas para hablar de cómo dar a conocer el evangelio a un mundo cada vez más secularizado.

Sor Verónica, Messori, Colina…
Hablaron el presidente del dicasterio convocante, monseñor Rino Fisichella, el famoso escritor Vittorio Messori, el astrofísico Marco Bresanelli, el obispo colombiano Fabio Suescun y Sor Verónica, la fundadora de la comunidad contemplativa más vigorosa del mundo, Iesus Communio, cuyo nuevo monasterio de La Aguilera, en Burgos, ya está completo.

Aleteia.org para la evangelización en la Red
El periodista español Jesús Colina, fundador de Zenit y su director durante los últimos 14 años, presentó a los presentes el proyecto Aleteia.org, la primeracomunidad virtual basada en preguntas y respuestas sobre fe, vida y enseñanzas de la Iglesia, un proyecto en el que ha estado trabajando el valioso periodista en los últimos meses por encargo del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Cañizares, Kiko Argüello, Carrón…
Entre los presentes españoles, el cardenalCañizares, el hermano de Sor Veronica, Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, Adolfo González Montes, obispo de Almería, Kiko Argüello, Iniciador del Camino Neocatecumenal oJulián Carrón, presidente de Comunión y Liberación.

Amenizado con música
Entre los músicos participantes estuvo el tenor Andrea Bocelli, que deleitó a los presentes con varias obras, entre ellas el Ave María.

El abrazo de Sor Verónica
La fundadora de Iesus Communio, Sor Verónica Berzosa, tras exponer su ponencia sobre la nueva evangelización basada en la experiencia del nuevo carisma que ha fundado, se abrazó al Papa, rompiendo el protocolo, en un gesto de cariño hacia el Santo Padre. Un abrazo que se prolongó un tiempo, reafirmando de esta manera la adhesión a Benedicto XVI.

El Papa anuncia un “Año de la Fe” para el 2012
Benedicto XVI dijo hoy domingo en la homilía de la eucarística en la basílica de San Pedro que clausuraba este congreso, que en 2012 se iniciará el “Año de la Fe” con el objetivo de dar “un renovado impulso a la misión de la Iglesia” y cuyos contenidos explicará en una carta apostólica.

Un evento, explicó Benedicto XVI, pensado para “dar un renovado impulso a la misión de toda la Iglesia y conducir a los hombres fuera del desierto en el que a menudo se encuentran hasta el lugar de la vida y de la amistad con Cristo que nos dona la vida en plenitud”.

El “Año de la Fe” se iniciará el 11 de octubre de 2012, con motivo del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, cuando los católicos celebran Cristo Rey del Universo, informa Efe.

Anunciar a Dios
“Será un momento de gracia y de empeño para una mayor conversión a Dios, para reforzar nuestra fe y para anunciar a Dios”, agregó el papa.

Benedicto XVI utilizó hoy por primera vez una plataforma móvil para llegar al altar mayor de la basílica de San Pedro y “evitar así cansarse demasiado”, según informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Ningún poder terrenal puede sustituir a Dios
En su homilía, el Papa aseguró además que “ningún poder terrenal puede sustituir a Dios” y que “la teología de la historia es un aspecto importante, esencial de la nueva evangelización porque los hombres de nuestro tiempo, tras el nefasto periodo de los imperios totalitarios del siglo XX necesitan encontrar una mirada nueva del mundo,una mirada libre y pacífica, la mirada que el Concilio Vaticano II transmitió en sus documentos”.

No reducir al ámbito político
Comentando el pasaje de la Biblia sobre los impuestos que había que pagar a Cesar: “Dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, Benedicto XVI comentó que “este tiene un contenido antropológico y no solo se puede reducir al ámbito político“.

“Hay que entender la frase integralmente no solo en la primera parte que invita a pagar los impuestos y respetar las autonomía en el ámbito político, es decir el laicismo, sino también que hay que respetar los derechos de Dios”.

Fuente: Religión en Libertad.com

El Año de la fe, convocado por Benedicto XVI

 

Benedicto XVI anuncia un Año de la Fe

Benedicto XVI anuncia un Año de la Fe
17-10-2011 | Infocatólica |-Articulo extractado de “La Gaceta”/Intereconomia…
  • (Infocatólica).En la homilía de la Santa Misa celebrada en la Basílica de San Pedro, con ocasión del encuentro organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, el Santo Padre Benedicto XVI ha anunciado su decisión de declarar un nuevo Año de la Fe (el Siervo de Dios Pablo VI lo hizo en 1967-1968, al final del cual promulgó el Credo del Pueblo de Dios), que comenzará el 11 de octubre de 2012 y culminará el 24 de noviembre de 2013. Ofrecemos a continuación las palabras pronunciadas por el Pontífice:

    “Precisamente para dar un renovado impulso a la misión de toda la Iglesia de conducir a los hombres fuera del desierto en el cual muy a menudo se encuentran hacia el lugar de la vida, la amistad con Cristo que nos da su vida en plenitud, quisiera anunciar en esta Celebración eucarística que he decidido declarar un “Año de la Fe”, que ilustraré con una carta apostólica.

    Comenzará el 11 de octubre del 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre del 2013, Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una cada vez más plena conversión a Dios, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con gozo al hombre de nuestro tiempo.”

    Además, antes de rezar el Angelus en Plaza San Pedro, el Papa repitió el anuncio y añadió algunos detalles de su decisión:

    “Como ya hice hace poco, durante la homilía de la Misa, aprovecho con gusto esta ocasión para anunciar que he decidido declarar un especial Año de la Fe, que tendrá inicio el 11 de octubre de 2012 – 50º aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II – y concluirá el 24 de noviembre de 2013, Solemnidad de Cristo Rey del universo. Las motivaciones, las finalidades y las líneas directrices de este “Año”, las he expuesto en una Carta Apostólica que será publicada en los próximos días. El Siervo de Dios Pablo VI convocó un análogo Año de la Fe en 1967, con ocasión del XIX centenario del martirio de los Apóstoles Pedro y Pablo, y en un período de grandes cambios culturales.

    Considero que, transcurrido medio siglo desde la apertura del Concilio, ligada a la feliz memoria del Beato Juan XXIII, es oportuno recordar la belleza y la centralidad de la fe, la exigencia de reforzarla y profundizarla a nivel personal y comunitario, y hacerlo en perspectiva no tanto celebrativa sino más bien misionera, en la perspectiva, precisamente, de la misión ad gentes y de la nueva evangelización.”

     

De Hombres y Dioses

De Hombres y De Dioses de Xavier Beauvois

 

La irrupción de la violencia en la serena y valiosa vida de un grupo de monjes franceses que prestan sus servicios en el Magreb, se cuenta con la cotidianidad de una jornada de trabajo y oración que se rompe cruelmente y sin contemplación, para asistir a uno más de los dolorosos episodios de la vida real en la que, el fuego cruzado, ataca sin contemplación a quienes geográficamente quedan en el medio.

Cada uno del grupo de monjes trapenses que atienden a una comunidad musulmana en Argelia brindando su conocimiento médico y espiritual, deberá enfrentar con sus “armas” (el ejemplo, el honor, el servicio y la enseñanza cristiana) a los violentos que tienen razones de peso para eliminar a quienes estén en su contra sin importar de que lado estén: los insurgentes o los soldados.

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Ver pelicula en gloria.tv: De hombres y dioses

 

Llamadas. Entrevista a Néstor Alzate


Néstor Alzate   (Monje camaldulense)

Vivir en soledad y entregados plenamente a la oración y el silencio. Es la forma de vida que han elegido los cinco únicos monjes camaldulenses que existen en España. El yermo se levanta en la frontera entre Burgos y la Rioja. El último en ingresar en la orden es el colombiano Néstor Alzate. Lo hizo hace once años tras una vida azarosa. En el mes de noviembre (2007) fue ordenado sacerdote.

Usted llegó a la congregación de la Camáldula tras una intensa vida que, según afirma, ha estado siempre guiada por la mano de Dios.

La verdad es que sí. El Señor ha hecho una historia maravillosa en mi vida que yo jamás imaginaba. En mi juventud vine a Europa desde Colombia. En Londres conocí a mi esposa, me casé, pero al poco tiempo decidí volver a mi país. No fue una decisión muy consciente. Pero me doy cuenta de que Dios nunca me ha quitado la mano de encima, porque en Colombia conocí el camino neocatecumenal. Yo sentía, entonces, que algo faltaba en mi vida y fue cuando pedí a Dios que me iluminara. Después de 19 años de separación de mi esposa, le escribí una carta contándole que había conocido el camino neocatecumenal y, cuál fue mi sorpresa cuando al mes recibí una carta de ella contándome que también ella formaba parte de este movimiento. Estaba claro, el Señor nos estaba hablando a través de esa circunstancia.

“Ser ordenado sacerdote es el mayor regalo que he recibido en mi vida”

¿Qué hizo usted entonces?

Yo oré mucho, y Él, a través de los catequistas, me decía que hiciera mi vida con mi esposa. Así fue. Se lo propuse a ella y, después de 19 años de separación, yo regresé a Londres. Fue una etapa muy difícil y hermosa al mismo tiempo. A través del camino neocatecumenal pudimos ir venciendo las dificultades y conseguimos convivir muy bien. Fueron siete años de oración y entrega al Señor. En ellos, su salud empezó a decaer, fallaban sus riñones, y en diciembre de 1996 sufrió un paro cardíaco y los médicos no pudieron revivirla. Yo le agradecí al Señor que me diera la oportunidad de estar con ella esos últimos años, acompañándola en su enfermedad y resarciéndola un poco de mi vida pasada. Fue una gracia maravillosa porque quizá ella fue mi salvación.

¿Qué ocurrió después?

Yo continué en el Camino Neocatecumenal y, por casualidad, un sacerdote amigo mío fue a visitarme a Londres y me contó que había hecho una experiencia en un monasterio de Burgos y me animé ha hacer yo también esa experiencia. Vine en el 2001 y estuve aquí un mes y medio. Me pareció un entorno y un ambiente muy bonitos y sentí que el Señor posiblemente me llamaba a vivir esta clase de vida, como monje y eremita. Entré definitivamente en el yermo en el año 2002 y estoy realmente feliz.

¿Cómo vivió ese paso de recluirse en una celda para pasar el resto de la vida?

Tenemos que ver la misericordia de Dios. El paso que he dado ha sido fácil pero también difícil en el sentido de que adaptarse, en un principio, a esta vida no es fácil porque es austera, de soledad y oración, pero es muy hermosa. No se siente tanto la soledad porque uno aquí está lleno de Dios y uno ve al Señor en los hermanos, en la naturaleza. Incluso, cuando uno se levanta a las cuatro o cinco de la mañana a hacer la primera oración es el Señor el que nos está esperando en la capilla.

¿Cuáles son las características propias de la vida de un monje camaldulense?

Es una vida eremítica porque vivimos en una celda, individualmente, pero es también cenobítica, porque hademos el Oficio Divino en comunidad. Es una idea de nuestro fundador, san Romualdo, de hace mil años.

“Nosotros no vivimos aislados, sino unidos a la Iglesia. Pensamos en todos los problemas que hay en el mundo y oramos por todos”

¿Cómo se acostumbra una persona a vivir en soledad y con tanta austeridad?

Es una vida llena de paz y tranquilidad, aunque no es fácil. Pero uno ve la mano del Señor y es Él el que todos los días nos anima a seguir adelante, a amarlo mucho, a compenetrarnos y vivir siempre unidos a Él.

Acaba de ser ordenado sacerdote, ¿cómo se siente?

Es el mayor regalo que he recibido en mi vida. Me siento feliz interiormente y nunca podré agradecer a Dios semejante regalo. En vez de castigarme, me quiere más.

Esta vida no es bien entendida en la sociedad actual. ¿Por qué cree que es así?

Realmente es difícil de comprender ahora, ya que la espiritualidad en este mundo se ha perdido un poco, pero realmente uno encuentra aquí mucha tranquilidad y uno se compenetra con Dios a través de la naturaleza, a través de los hermanos.

Si quienes no lo entienden tuvieran la experiencia que se vive aquí, de paz, de alegría y de tranquilidad, yo creo que muchos estarían haciendo cola para entrar en el Monasterio.

¿Qué aporta a la Iglesia esta comunidad de eremitas?

Nosotros no vivimos aislados, sino unidos a la Iglesia. Pensamos en todos los problemas que hay en el mundo y oramos por todos, por la Iglesia, por los que no creen, por los enfermos, por los misioneros, por tantos sacerdotes que están haciendo su misión con dificultades, por los que están en los países pobres o son perseguidos. Somos muy conscientes de todo ello y nuestra misión es orar por todos. Estamos unidos a la Iglesia por la oración, que es lo más hermoso.

Publicado en lahesiquia.wordpress.com

Fuente Cf: http://www.archiburgos.org/sembrar/853/entrevista.htm

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Cosas que nunca suceden

XXVII Domingo del T.O. (Mt 21,33-43) – Ciclo A: No se inquieten por nada

Por P. Félix Jiménez Tutor, escolapio

En la bahía de Nápoles viven la medusa y unos caracoles. Cuando los caracoles son pequeñitos la medusa se los traga con avidez pero no los puede digerir porque están protegidos por la concha Los caracoles se adhieren con fuerza al interior de la medusa y poco a poco comienzan a comérsela. Cuando ya son grandes se han comido por completo a la medusa. Nosotros somos también como la medusa, con avidez nos comemos nuestros caracolitos y éstos poco a poco se nos comen por dentro.

Llámelo alcohol, ira, avaricia, depresión, preocupación, ansiedad… Poco a poco va creciendo y nos va mordiendo.

Vivimos agitados internamente y con el tiempo somos devorados desde dentro por ese caracolito de concha no digestible que albergamos en nuestro interior.

“No se inquieten por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión presenten a Dios sus peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias”.

Todos tenemos dentro un caracol que nos quita el sueño, que nos roba la paz, que nos produce úlceras, que nos impide saludar a los hijos, que nos pone tristes, que nos devora y ahoga.

¿Cómo ilusionar a la comunidad para vivir la fe en Jesucristo con alegría? ¿Cómo atraer a los alejados a la Iglesia? ¿Cómo hacer para que mi esposo/a supere los celos? ¿Qué hacer para que mis hijos no dejen la escuela? ¿Dónde encontrar un trabajo digno? ¿Y si tengo cáncer?

San Pablo nos dice hoy: “No se inquieten por nada”.

Según una encuesta reciente, el 40% de las cosas que nos preocupan nunca suceden; el 30% son cosas que ya pasaron y de nada sirve preocuparse; el 12% se refiere a la opinión que los otros tienen sobre mí; el 10% son preocupaciones sobre las enfermedades reales o imaginarias; sólo el 8% son cosas dignas, hasta cierto punto, de tomarse en cuenta. Y se solucionan con el esfuerzo humano.

No se preocupe por el próximo año. No ha llegado y no puede hacer nada. No se preocupe por el destino de su equipo de fútbol. No puede hacer nada. No se preocupe de lo que piensan de usted. No puede hacer nada.

“Presente sus necesidades a Dios y el Dos de la paz estará con usted”.

Lo que nuestra preocupación no puede conseguir se consigue por la oración y en la oración: la paz del espíritu y la liberación del peso inútil de la amargura. Centrar las energías en lo que es “bueno, justo, verdadero, puro y amable”. “Miren los pájaros del cielo que no”…  Dios se preocupa de nosotros. Oren en la tribulación, oren en las preocupaciones.

La oración es el antiveneno para destruir la concha no digestible del caracol que lleva dentro. Viva en la presencia del Dios de la paz.

Aquí venimos a muchas cosas, pero una muy importante es descansar en Dios, descansar del ajetreo de la vida y dejar la preocupación del ayer y del mañana en las manos del Dios de la paz y disfrutar de la paz que sólo Dios puede ofrecer.

“Escuchen otra parábola, otro cuento”. El dueño de la viña es Dios. La viña, hoy, somos nosotros, esta comunidad del Pilar. Es el cuento de la inversión y la alegría de Dios. Dios no invierte su amor, sus promesas y su perdón en la bolsa de Wall Street.

Dios no invierte su palabra y su tiempo en casas o en joyas. Dios no invierte la sangre de su hijo en negocios millonarios. Dios invierte todo, apuesta todo, da todo en sus hijos, en nosotros.
Dios ha plantado su vida, su espíritu en el corazón de cada uno de nosotros, en esta comunidad, en su Iglesia.

Y cada domingo viene a visitar su viña, a ver cómo crece, a deleitarse con sus frutos. Los frutos que espera son: justicia y fidelidad, amor y compasión, generosidad y perdón. Tal vez no tenemos nada que ofrecer y no podemos pagar la renta. Dios tiene paciencia, pero volverá el próximo domingo a ver si su inversión de amor ha producido algún fruto.

Este cuento es también el cuento de la desilusión de Dios. La desilusión de una inversión inútil, de un amor no correspondido, de la falta de frutos. Nosotros somos la viña mimada por Dios, no desánimo, nos da mil oportunidades para florecer.Yo no quiero que el amor que Dios ha invertido en mí se malgaste. ¿Y usted?

Camino Misionero, Blog católico de oraciones y reflexiones pastorales sobre la liturgia dominical.

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