El canto de la fe en Teresita

“Mi vida es un instante,

una efímera hora,

momento que se evade

y que huye veloz.

Para amarte, Dios mío,

en esta pobre tierra

no tengo más que un día:

¡sólo el día de hoy!

 

¡Oh, Jesús, yo te amo!

A ti tiende mi alma.

Sé por un solo día

mi dulce protección,

ven y reina en mi pecho,

ábreme tu sonrisa

¡nada más que por hoy!

 

¿Qué me importa que

en sombras esté envuelto el futuro?

Nada puedo pedirte, Señor, para mañana.

Conserva mi alma pura, cúbreme con tu sombra

¡nada más que por hoy!”

 

Santa Teresa del Niño Jesús, Poesía  No. 4

Fuente Orar el año de la fe

A Sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos: el Papa en Benin

El Papa en Benin

A Sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos:

En la capilla del seminario, Benedicto XVI se detuvo a rezar ante la tumba del cardenal Bernardin Gantin (1922-2008), el primer obispo africano que ocupó un dicasterio en la Curia Romana, y nada menos que la Congregación para los Obispos. Fue además decano del Colegio Cardenalicio entre 1993 y 2002, cuando le sustituyó precisamente el cardenal Ratzinger.

Cuatro párrafos esenciales

A continuación reproducimos en su integridad los cuatro párrafos extraídos del discurso que pronunció después ante los cardenales presentes, todo el cuerpo profesoral del centro, e incluso algunos enfermos de lepra atendidos en la zona por instituciones de la Iglesia.

«Queridos sacerdotes, la responsabilidad de promover la paz, la justicia y la reconciliación, os incumbe de una manera muy particular. En efecto, por la sagrada ordenación que recibisteis, y por los sacramentos que celebráis, estáis llamados a ser hombres de comunión. Así como el cristal no retiene la luz, sino que la refleja y la devuelve, de igual modo el sacerdote debe dejar transparentar lo que celebra y lo que recibe. Por tanto os animo a dejar trasparentar a Cristo en vuestra vida con una auténtica comunión con el obispo, con una bondad real hacia vuestros hermanos, una profunda solicitud por cada bautizado y una gran atención hacia cada persona. Dejándoos modelar por Cristo, no cambiéis jamás la belleza de vuestro ser sacerdotes por realidades efímeras, a veces malsanas, que la mentalidad contemporánea intenta imponer a todas las culturas. Os exhorto, queridos sacerdotes, a no subestimar la grandeza insondable de la gracia divina depositada en vosotros y que os capacita a vivir al servicio de la paz, la justicia y la reconciliación.

»Queridos religiosos y religiosas, de vida activa y contemplativa, la vida consagrada es un seguimiento radical de Jesús. Que vuestra opción incondicional por Cristo os conduzca a una amor sin fronteras por el prójimo. La pobreza y la castidad os hagan verdaderamente libres para obedecer incondicionalmente al único Amor que, cuando os alcanza, os impulsa a derramarlo por todas partes. Pobreza, obediencia y castidad aumenten en vosotros la sed de Dios y el hambre de su Palabra, que, al crecer, se convierte en hambre y sed para servir al prójimo hambriento de justicia, paz y reconciliación. Fielmente vividos, los consejos evangélicos os trasforman en hermano universal o en hermana de todos, y os ayudan a avanzar con determinación por el camino de la santidad. Llegaréis si estáis convencidos de que para vosotros la vida es Cristo, y hacéis de vuestras comunidades reflejo de la gloria de Dios y lugares donde no tenéis otra deuda con nadie, sino la del amor mutuo. Con vuestros carismas propios, vividos con un espíritu de apertura a la catolicidad de la Iglesia, podéis contribuir a una expresión armoniosa de la inmensidad de los dones divinos al servicio de toda la humanidad.

»Me dirijo ahora a vosotros, queridos seminaristas, os animo a poneros en la escuela de Cristo para adquirir las virtudes que os ayudarán a vivir el sacerdocio ministerial como el lugar de vuestra santificación. Sin la lógica de la santidad, el ministerio no es más que una simple función social. La calidad de vuestra vida futura depende de la calidad de vuestra relación personal con Dios en Jesucristo, de vuestros sacrificios, de la feliz integración de las exigencias de vuestra formación actual. Ante los retos de la existencia humana, el sacerdote de hoy como el de mañana –si quiere ser testigo creíble al servicio de la paz, la justicia y la reconciliación– debe ser un hombre humilde y equilibrado, prudente y magnánimo. Después de sesenta años de vida sacerdotal, os puedo asegurar, queridos seminaristas, que no lamentaréis haber acumulado durante vuestra formación tesoros intelectuales, espirituales y pastorales.

»En cuanto a vosotros, queridos fieles laicos que, en el corazón de las realidades cotidianas de la vida, estáis llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo, os exhorto a renovar también vuestro compromiso por la justicia, la paz y la reconciliación. Esta misión requiere en primer lugar fe en la familia, construida según el designio de Dios, y una fidelidad a la esencia misma del matrimonio cristiano. Exige también que vuestras familias sean verdaderas “iglesias domésticas”. Gracias a la fuerza de la oración, se transforma y se mejora gradualmente la vida personal y familiar, se enriquece el diálogo, se transmite la fe a los hijos, se acrecienta el gusto de estar juntos y el hogar se une y consolida más. Haciendo reinar en vuestras familias el amor y el perdón, contribuís a la edificación de una Iglesia fuerte y hermosa, y a que haya más justicia y paz en toda la sociedad. En este sentido, os animo, queridos padres, a tener un respeto profundo por la vida y a testimoniar ante vuestros hijos los valores humanos y espirituales».

Fuente: Religionenlibertad

Ofrecer un corazón que escucha. (Hermanitas de Jesús)

LAS HERMANITAS DE JESUS EN TIERRA SANTA.
Testimonio de vida, corazones que escuchan…

Las Hermanitas de Jesús de Charles de Foucauld, una presencia discreta y sonriente en Tierra Santa, de Jerusalén a Gaza.

El Abrazo de Sor Verónica (Fundadora de Iesu Comunio)

El abrazo de Sor Verónica al Papa, broche de oro al impulso por la nueva evangelización

Ha finalizado el primer congreso organizado por el Consejo Pontificio para la promoción de la nueva evangelización, el «nuevo» ministerio creado hace un año por Benedicto XVI para impulsar la nueva evangelización.

El sábado, en el aula Paulo VI, en pleno Vaticano, más de 8.000 personas estaban invitadas para hablar de cómo dar a conocer el evangelio a un mundo cada vez más secularizado.

Sor Verónica, Messori, Colina…
Hablaron el presidente del dicasterio convocante, monseñor Rino Fisichella, el famoso escritor Vittorio Messori, el astrofísico Marco Bresanelli, el obispo colombiano Fabio Suescun y Sor Verónica, la fundadora de la comunidad contemplativa más vigorosa del mundo, Iesus Communio, cuyo nuevo monasterio de La Aguilera, en Burgos, ya está completo.

Aleteia.org para la evangelización en la Red
El periodista español Jesús Colina, fundador de Zenit y su director durante los últimos 14 años, presentó a los presentes el proyecto Aleteia.org, la primeracomunidad virtual basada en preguntas y respuestas sobre fe, vida y enseñanzas de la Iglesia, un proyecto en el que ha estado trabajando el valioso periodista en los últimos meses por encargo del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Cañizares, Kiko Argüello, Carrón…
Entre los presentes españoles, el cardenalCañizares, el hermano de Sor Veronica, Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, Adolfo González Montes, obispo de Almería, Kiko Argüello, Iniciador del Camino Neocatecumenal oJulián Carrón, presidente de Comunión y Liberación.

Amenizado con música
Entre los músicos participantes estuvo el tenor Andrea Bocelli, que deleitó a los presentes con varias obras, entre ellas el Ave María.

El abrazo de Sor Verónica
La fundadora de Iesus Communio, Sor Verónica Berzosa, tras exponer su ponencia sobre la nueva evangelización basada en la experiencia del nuevo carisma que ha fundado, se abrazó al Papa, rompiendo el protocolo, en un gesto de cariño hacia el Santo Padre. Un abrazo que se prolongó un tiempo, reafirmando de esta manera la adhesión a Benedicto XVI.

El Papa anuncia un “Año de la Fe” para el 2012
Benedicto XVI dijo hoy domingo en la homilía de la eucarística en la basílica de San Pedro que clausuraba este congreso, que en 2012 se iniciará el “Año de la Fe” con el objetivo de dar “un renovado impulso a la misión de la Iglesia” y cuyos contenidos explicará en una carta apostólica.

Un evento, explicó Benedicto XVI, pensado para “dar un renovado impulso a la misión de toda la Iglesia y conducir a los hombres fuera del desierto en el que a menudo se encuentran hasta el lugar de la vida y de la amistad con Cristo que nos dona la vida en plenitud”.

El “Año de la Fe” se iniciará el 11 de octubre de 2012, con motivo del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, cuando los católicos celebran Cristo Rey del Universo, informa Efe.

Anunciar a Dios
“Será un momento de gracia y de empeño para una mayor conversión a Dios, para reforzar nuestra fe y para anunciar a Dios”, agregó el papa.

Benedicto XVI utilizó hoy por primera vez una plataforma móvil para llegar al altar mayor de la basílica de San Pedro y “evitar así cansarse demasiado”, según informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Ningún poder terrenal puede sustituir a Dios
En su homilía, el Papa aseguró además que “ningún poder terrenal puede sustituir a Dios” y que “la teología de la historia es un aspecto importante, esencial de la nueva evangelización porque los hombres de nuestro tiempo, tras el nefasto periodo de los imperios totalitarios del siglo XX necesitan encontrar una mirada nueva del mundo,una mirada libre y pacífica, la mirada que el Concilio Vaticano II transmitió en sus documentos”.

No reducir al ámbito político
Comentando el pasaje de la Biblia sobre los impuestos que había que pagar a Cesar: “Dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, Benedicto XVI comentó que “este tiene un contenido antropológico y no solo se puede reducir al ámbito político“.

“Hay que entender la frase integralmente no solo en la primera parte que invita a pagar los impuestos y respetar las autonomía en el ámbito político, es decir el laicismo, sino también que hay que respetar los derechos de Dios”.

Fuente: Religión en Libertad.com

El Año de la fe, convocado por Benedicto XVI

 

Benedicto XVI anuncia un Año de la Fe

Benedicto XVI anuncia un Año de la Fe
17-10-2011 | Infocatólica |-Articulo extractado de “La Gaceta”/Intereconomia…
  • (Infocatólica).En la homilía de la Santa Misa celebrada en la Basílica de San Pedro, con ocasión del encuentro organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, el Santo Padre Benedicto XVI ha anunciado su decisión de declarar un nuevo Año de la Fe (el Siervo de Dios Pablo VI lo hizo en 1967-1968, al final del cual promulgó el Credo del Pueblo de Dios), que comenzará el 11 de octubre de 2012 y culminará el 24 de noviembre de 2013. Ofrecemos a continuación las palabras pronunciadas por el Pontífice:

    “Precisamente para dar un renovado impulso a la misión de toda la Iglesia de conducir a los hombres fuera del desierto en el cual muy a menudo se encuentran hacia el lugar de la vida, la amistad con Cristo que nos da su vida en plenitud, quisiera anunciar en esta Celebración eucarística que he decidido declarar un “Año de la Fe”, que ilustraré con una carta apostólica.

    Comenzará el 11 de octubre del 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre del 2013, Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una cada vez más plena conversión a Dios, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con gozo al hombre de nuestro tiempo.”

    Además, antes de rezar el Angelus en Plaza San Pedro, el Papa repitió el anuncio y añadió algunos detalles de su decisión:

    “Como ya hice hace poco, durante la homilía de la Misa, aprovecho con gusto esta ocasión para anunciar que he decidido declarar un especial Año de la Fe, que tendrá inicio el 11 de octubre de 2012 – 50º aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II – y concluirá el 24 de noviembre de 2013, Solemnidad de Cristo Rey del universo. Las motivaciones, las finalidades y las líneas directrices de este “Año”, las he expuesto en una Carta Apostólica que será publicada en los próximos días. El Siervo de Dios Pablo VI convocó un análogo Año de la Fe en 1967, con ocasión del XIX centenario del martirio de los Apóstoles Pedro y Pablo, y en un período de grandes cambios culturales.

    Considero que, transcurrido medio siglo desde la apertura del Concilio, ligada a la feliz memoria del Beato Juan XXIII, es oportuno recordar la belleza y la centralidad de la fe, la exigencia de reforzarla y profundizarla a nivel personal y comunitario, y hacerlo en perspectiva no tanto celebrativa sino más bien misionera, en la perspectiva, precisamente, de la misión ad gentes y de la nueva evangelización.”

     

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