EL MISTERIO DEL CORAZÓN DE CRISTO. S. JUAN PABLO II

 

¡Queridos Hermanos y Hermanas!

1. El próximo miércoles 22 de junio, la liturgia de la Iglesia se concentra, con una adoración y un amor especial, en torno al misterio del Corazón de Cristo. Quiero, pues, ya hoy, anticipando este día y esta fiesta, dirigir junto con vosotros la mirada de nuestros corazones sobre el misterio de ese Corazón. Él me ha hablado desde mi juventud. Cada año vuelvo a este misterio en el ritmo litúrgico del tiempo de la Iglesia.

Es sabido que el mes de junio está consagrado especialmente al Sagrado Corazón de Jesús. Le expresamos nuestro amor y nuestra adoración mediante las letanías que hablan con profundidad particular de sus contenidos teológicos en cada una de sus invocaciones.

Por esto quiero detenerme con vosotros ante este Corazón, al que se dirige la Iglesia como comunidad de corazones humanos. Quiero hablar, siquiera brevemente de este misterio tan humano, en el que con tanta sencillez y a la vez con profundidad y fuerza se ha revelado Dios.

2. Hoy dejamos hablar a los textos de la liturgia del miércoles, comenzando por la lectura del Evangelio según Juan. El Evangelista refiere un hecho con la precisión del testigo ocular. “Los judíos, como era el día de la Parasceve, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el día de sábado, por ser día grande aquel sábado, rogaron a Pilato que les rompiesen las piernas y los quitasen. Vinieron, pues, los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro que estaba crucificado con Él; pero llegando a Jesús, como le vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado, y al instante salió sangre y agua” (Jn 19, 31-34).

El Evangelista habla solamente del golpe con la lanza en el costado, del que salió sangre y agua. El lenguaje de la descripción es casi médico, anatómico. La lanza del soldado hirió ciertamente el Corazón, para comprobar si el Condenado ya estaba muerto. Este Corazón -este corazón humano- ha dejado de latir. Jesús ha dejado de vivir. Pero, al mismo tiempo, esta apertura anatómica del Corazón de Cristo, después de la muerte -a pesar de toda la “crudeza” histórica del texto- nos induce a pensar incluso a nivel de metáfora. El corazón no es sólo un órgano que condiciona la vitalidad biológica del hombre. El corazón es un símbolo. Habla de todo el hombre interior. Habla de la interioridad espiritual del hombre. Y la tradición entrevió rápidamente este sentido de la descripción de Juan. Por lo demás, en cierto sentido, el mismo Evangelista ha inducido a esto cuando, refiriéndose al testimonio del testigo ocular, que era él mismo, ha hecho referencia, a la vez, a esta frase de la Escritura: “Mirarán al que traspasaron” (Jn 19, 37; Zac 12, 10).

En realidad así mira la Iglesia; así mira la humanidad. Y de hecho, en la transfixión de la lanza del soldado todas las generaciones de cristianos han aprendido y aprenden a leer el misterio del Corazón del Hombre crucificado, que era el Hijo de Dios.

3. Es diversa la medida del conocimiento que de este misterio han adquirido muchos discípulos y discípulas del Corazón de Cristo, en el curso de los siglos. Uno de los protagonistas en este campo fue ciertamente Pablo de Tarso, convertido de perseguidor en Apóstol. También nos habla él en la liturgia del próximo viernes con las palabras de la Carta a los efesios. Habla como el hombre que ha recibido una gracia grande, porque se le ha concedido “anunciar a los gentiles la insondable riqueza de Cristo e iluminar a todos acerca de la dispensación del misterio oculto desde los siglos en Dios, Creador de todas las cosas” (Ef 3, 8-9).

Esa “riqueza de Cristo” es, al mismo tiempo, el “designio eterno de salvación” de Dios que el Espíritu Santo dirige al “hombre interior”, para que así “Cristo habite por la fe en nuestros corazones” (Ef 3, 16-17). Y cuando Cristo, con la fuerza del Espíritu, habite por la fe en nuestros corazones humanos, entonces estaremos en disposición “de comprender con nuestro espíritu humano” (es decir, precisamente con este “corazón”) “cuál es la anchura, la longura, la altura y la profundidad, y conocer la Caridad de Cristo, que supera toda ciencia…” (Ef 3, 18-19).

Para conocer con el corazón, con cada corazón humano, fue abierto, al final de la vida terrestre, el Corazón divino del Condenado y Crucificado en el Calvario.

Es diversa la medida de este conocimiento por parte de los corazones humanos. Ante la fuerza de las palabras de Pablo, cada uno de nosotros pregúntese a sí mismo sobre la medida del propio corazón. “…Aquietaremos nuestros corazones ante Él, porque si nuestro corazón nos arguye, mejor que nuestro corazón es Dios, que todo lo conoce” (1 Jn 3, 19-20). El Corazón del Hombre-Dios no juzga a los corazones humanos. El Corazón llama. El Corazón “invita”. Para esto fue abierto con la lanza del soldado.

4. El misterio del Corazón, se abre a través de las heridas del cuerpo; se abre el gran misterio de la piedad, se abren las entrañas de Misericordia de nuestro Dios (San Bernardo, Sermón 61, 4; PL 183, 1072).

Cristo dice en la liturgia de hoy: “Aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón” (Mt 11, 29).

Quizá una sola vez el Señor Jesús nos ha llamado con sus palabras al propio corazón. Y ha puesto de relieve este único rasgo: “mansedumbre y humildad”. Como si quisiera decir que sólo por este camino quiere conquistar al hombre; que quiere ser el Rey de los corazones mediante la “mansedumbre y la humildad”. Todo el misterio de Su reinado está expresado en estas palabras. La “mansedumbre y la humildad. encubren, en cierto sentido, toda la “riqueza” del Corazón del Redentor, sobre la que escribió San Pablo a los efesios. Pero también esa “mansedumbre y humildad” lo desvelan plenamente; y nos permiten conocerlo y aceptarlo mejor; lo hacen objeto de suprema admiración.

Las hermosas letanías del Sagrado Corazón de Jesús están compuestas por muchas palabras semejantes, más aún, por las exclamaciones de admiración ante la riqueza del Corazón de Cristo. Meditémoslas con atención cada día.

5. Así, al final de este fundamental ciclo litúrgico de la Iglesia, que comenzó con el primer domingo de Adviento, y ha pasado por el tiempo de Navidad, luego por el de la Cuaresma, de la Resurrección hasta Pentecostés, Domingo de la Santísima Trinidad y Corpus Christi, se presenta discretamente la fiesta del Corazón divino, del Sagrado Corazón de Jesús. Todo este ciclo se encierra definitivamente en el Corazón del Dios-Hombre. De Él también irradia cada año toda la vida de la Iglesia.


La Santísima Virgen y Satanás . Entrevista a Gabrielle Amorth,

«El demonio se descontrola de rabia cuando coloco algo que refleja la presencia de la Virgen»

«El demonio se descontrola de rabia cuando coloco algo que refleja la presencia de la Virgen»

Padre Gabriele Amorth

Los más de 50.000 exorcismos que ha realizado le convierten en el mayor experto en la materia. A sus 87 años, el padre Gabrielle Amorth, exorcista de la diócesis de Roma, alerta de la importancia de que en cada diócesis haya un exorcista.

Una mañana de 1985, el cardenal Ugo Poletti, vicario de Juan Pablo II como Obispo de Roma, llamó a un sacerdote paulista nacido en 1925, el padre Gabrielle Amorth, para encomendarle una misión: ser el exorcista de la diócesis de Roma.En estos veintisiete años, el padre Amorth reconoce haber realizado más de cincuenta mil exorcismos. Por tanto, nadie mejor que él en todo el mundo para explicar qué este ritual del exorcismo, en un momento en el que, en la práctica, está olvidado incluso en el seno de la Iglesia.
-Padre Amorth, ¿qué es un exorcismo?

Nuestra Señora Desatanudos

-El exorcismo es una oración pública de la Iglesia que se hace con la autoridad de la Iglesia, porque la hace un sacerdote designado por el obispo; es una oración de liberación del demonio, de su influencia maligna o del mal provocado por él.
En la actualidad hay muy pocos exorcistas, ¿No son necesarios?
-Durante trescientos años la Iglesia ha abandonado los exorcismos. Los motivos son diversos y los explico en el libro Habla un exorcista. Sin embargo, en cada diócesis debe haber uno ¡como mínimo! Pero ¿cómo los va a haber, si la gente no cree en el Demonio, incluso gente de Iglesia, como sacerdotes y obispos? Es necesario saber que el obispo que no proporciona la ayuda espiritual necesaria a un fiel con un problema demoníaco está pecando gravemente.
¿Por qué permite Dios una posesión o un mal demoníaco?
-Hay gente a la que he tratado que va a misa, reza y hace ayuno. Yo les pregunto: “Si no estuvieses poseído, ¿lo harías?”. Y me responden que no. Además, pregunto a los demonios mientras hago este exorcismo: “¿Por qué te empeñas en quedarte? Y me dicen: “No puedo irme porque Dios no me lo permite. Si me fuera de esta persona, se alejaría de los sacramentos, y estando así, acude a Dios y es ferviente su oración”. Luego es posible que para esas personas, esa cruz sea necesaria para su salvación y la de los que comparten esa cruz con ella: su entorno, su familia y sus amigos.
Ayuno y oración
-En el Evangelio, Jesús dice que algunos demonios sólo se van con ayuno y oración, pero existen casos en los que el exorcismo dura muchos años, o que incluso no llega a producir nunca esa liberación, aunque se recurra al ayuno y la oración. ¿Por qué?
-Hay ocasiones en que el Señor permite un caso de posesión en el que la persona no llegue a liberarse nunca. Yo los he tratado. El Señor invita a acudir al ayuno y a la oración para expulsar cierto tipo de demonios, porque hay varios. Igual que hay ángeles con diferentes funciones y misiones, con los caídos pasa lo mismo, pues también son ángeles. Pero como digo, en ocasiones nada funciona, ya que Dios lo permite para la salvación de muchas almas, no sólo de la persona poseída, aunque no es normal.
-Otra cosa incomprensible es cómo puede comulgar un poseído y que no se dé su liberación, siendo como es la Sagrada Forma el cuerpo vivo de Cristo. ¿Acaso no nos ha dicho la Iglesia que el demonio huye de Cristo como de la peste?
-Es cierto. No se aleja el demonio cuando la persona comulga. Se queda ahí quieto, aunque supongo que tremendamente incómodo. A veces, durante un exorcismo, coloco sobre la cabeza del poseído una forma consagrada y pregunto: “¿Sabes lo que tienes ahí?”.Y contesta: “Sí, está Él”, y ni se inmuta.Sin embargo, he descubierto algo curiosísimo: el demonio se descontrola en rabia desesperada cuando coloco algo que refleja la presencia de la Virgen, como un escapulario, o si rezo oraciones de la Virgen. ¡A María le tiene un odio impresionante! Entonces sí se revuelve, no lo puede soportar. ¡Huye como de la peste!
-¿Por qué?
-Porque se siente profundamente humillado. El saberse obligado a hincar la rodilla ante una mujer, la Madre de Cristo… ¡Ah! No puede con eso. Las oraciones a la Virgen durante un exorcismo son extraordinariamente poderosas a mi favor…
También ocurre con las reliquias que han pertenecido a algunos santos. Yo suelo utilizarlas con mucha frecuencia, porque no las puede soportar. Suele ‘salir’ despavorido por la misma razón: la humillación de la obediencia a la que le obliga Nuestro Señor, que le induce a doblegarse ante un hombre, no ante un ángel o ante Dios mismo: ante un hombre que ha sido santo.
Me ocurre mucho con las reliquias que utilizo del padre Pío de Pietrelcina, a quien tengo especial devoción. Sale huyendo ante las oraciones y las invocaciones que hago sobre él. ¿Sabe que lo conocí siendo yo muy jovencito? ¡Le tiraba de la barba y él se partía de risa! Yo le adoraba, era una persona de una bondad hiperbólica, un hombre de Dios de pies a cabeza. Un gran santo de nuestro tiempo.
Objetos de metal
-Usted cuenta que durante los exorcismos un poseído puede expulsar por la boca objetos de metal, cristal y cosas así.
-Es curioso, ocurre a veces. Esos objetos no están dentro de la persona físicamente, se materializan en la boca, al ser expulsados. Los he cogido con mi mano, incluso cuchillas de afeitar. Tengo una caja enorme llena de estos objetos. La guardo para demostrar físicamente lo que ocurre durante la expulsión de un demonio. Es muy difícil de creer, pero están ahí.Una vez, una persona sobre la que oraba me escupía todo el rato y yo esquivaba sus salivazos como podía. Una de ésas veces, le vi que me iba a escupir y puse mi mano ante su boca. Fue todo muy rápido, pero cogí al vuelo un clavo enorme y estaba seco. No tenía saliva ni nada. Se había materializado en el momento de salir de su boca.
-Usted cuenta que una sola sesión de exorcismo puede ser durísima.
-Se necesita una enorme fuerza psicológica para asistir a un exorcismo y no distraerse de la oración con nada, diga lo que diga o haga lo que haga el demonio. La fatiga puede ser muy grande.
-¿Cómo nos protegemos para que nunca nos suceda algo así?
-El mejor remedio contra el demonio es la oración y la confianza en la Misericordia. Con oración y siendo fieles a los regalos infinitos de la Iglesia: los Sacramentos. Dios jamás abandona a un hijo fiel. Lo protege, lo ama con locura, lo mima con sus regalos. ¡No debéis tener miedo jamás!
-¿Usted no ha tenido miedo nunca?
-El mismo día que me nombraron exorcista me encomendé a la Santísima Virgen. Le pedí que me arropase y me protegiese cada día con su manto materno. Además, tengo una profunda devoción a mi ángel de la guarda, al que me encomiendo cada día y antes de cada exorcismo. Por lo tanto, creo que es el demonio, por la gracia de Dios, el que se echa a temblar cuando me ve aparecer y empiezo a rezar.
Juan Pablo II
-¿Es cierto que usted exorcizó junto a Juan Pablo II?
-Le cuento una anécdota de ese impresionante santo. Estaba yo exorcizando a una pobre muchacha joven, a la que llevaba muchos años intentando liberar. El exorcismo esa mañana había sido durísimo y tanto ella como yo estábamos agotados. Entonces nos fuimos los dos a una misa que celebraba el Papa en San Pedro.
Ella estaba tranquila, con unas ganas tremendas de estar en la Misa y de ver al Papa. Todo iba bien hasta que el Papa entró en la basílica, con todos los ropajes, preparado para celebrar. En cuanto esta muchacha le vio, se puso fatal: alaridos, convulsiones, etc. Estaba claro que el demonio no soportaba la presencia de ese hombre tan de Cristo. El Papa la miró lleno de compasión y dio la orden de que la alejaran un poco, pues los gritos que profería y las palabrotas iban a ser un incordio para la celebración.
Cuando finalizó la Misa, el Papa se acercó a ella, que seguía con una inquietud horrorosa. Le impuso las manos, comenzó a orar y la muchacha se puso fatal. Así estuvo el Santo Padre un buen rato, hasta que se calmó un poco. Quizá logró expulsar un par de demonios. El caso es que, agotado, le dijo a su secretario: “Avise al padre Amorth. Que siga él”. Y ahí tuve que seguir yo, que había estado antes no sé cuántas horas con la pobre desdichada sin ningún fruto. Me reí: el Papa no lo sabía.
-¿Le obedeció?
-¡Por supuesto! Yo quise muchísimo a Juan Pablo II.
Medjugorje
-Hay un elemento muy fuerte en el mundo actual en la lucha contra el demonio, un fenómeno que el Papa Juan Pablo II amaba mucho como ha revelado el postulador de su causa de beatificación, que es el fenómeno de Medjugorje. ¿Qué opinión le merece?
-Medjugorje es un lugar de gran fortaleza contra Satanás. Nuestra Señora dijo en Medjugorje el 14 de abril de 1982: “Dios ha permitido que Satanás ponga a prueba a la Iglesia durante un siglo”, pero añadió que no la destruiría: “Este siglo en el que vivís está bajo el poder de Satanás, pero cuando sean realizados los secretos que os he confiado, su poder se quebrará”.
Estas palabras nos dicen que Satanás está hoy trabajando, pero a la vez que él, también está la Virgen. Ahí están los frutos de Medjugorje. Son ya más de 30 años de buenos frutos y el Evangelio es claro sobre cómo discernir los acontecimientos que suceden. Al árbol se le conoce por sus frutos, y los de Medjugorje son tan claros que a mí me da pena que se ignoren. Incluso creyentes, laicos y consagrados, que sin haber estado si quiera allí, ya tomaron su decisión de rechazarlo. Pero bueno, de lo poco que sabemos de los secretos confiados a los videntes de Medjugorje es que cuando se realicen, el dragón será derrotado y el reino de la luz triunfará.
-¿Qué recomienda a una persona que quiera ir al cielo sin pisar el purgatorio y sin saber nada de Satanás?
-Hijo mío, yo también quiero ir al cielo. Agárrate a los sacramentos y sobre todo a la Virgen María. Ella jamás te abandonará.
Entrevista publicada en ReligionenLibertad
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ORACIÓN

Santa María desatadora de nudos
Santa María, llena de la presencia de Dios,
durante los días de tu vida aceptaste con
toda humildad la voluntad del Padre,
y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con
sus confusiones.
Ya junto a tu Hijo
intercediste por nuestras dificultades y,
con toda sencillez y paciencia,
nos diste ejemplo de cómo desenredar
la madeja de nuestras vidas.
Y al quedarte para siempre como
Madre Nuestra, pones en orden y haces mas
claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra,
Tú que con corazón materno desatas los
nudos que entorpecen nuestra vida,
te pedimos que nos recibas en tus manos
y que nos libres de las ataduras y confusiones
con que nos hostiga el que es nuestro enemigo.
Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo,
líbranos de todo mal, Señora Nuestra
y desata los nudos, que impiden nos unamos a Dios,
para que libres de toda confusión y error,
los hallemos en todas las cosas,
tengamos en El puestos nuestros
corazones y podamos servirle
siempre en nuestros hermanos.

Amén.

SOR BRIEGE MCKENNA Y EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Ars 2005 3

CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES

Sor Briege McKenna tiene un amor incondicional por Jesús sacramentado. Ella misma experimentó la sanación ante el Santísimo expuesto y ese momento cambió radicalmente su vida. Pocos años después recibe la llamada a interceder por los sacerdotes y se dedica a ello con pasión. Desde el año 1985 ha recorrido junto al P. Kevin Scallon CM más de un millón de kilómetros, llevando a todos los rincones del mundo su amor por la Eucaristía y por el sacerdocio. Miles de sacerdotes se han visto bendecidos por estos Retiros del Padre Kevin y de Sor Briege. El objetivo de estos retiros es la renovación espiritual de los participantes por medio del arrepentimiento, la sanación y la oración.

Reproducimos a continuación un texto del blog ¡Está vivo! del Padre Fabián:

“¿Tenemos en la actualidad alguna Santa Clara? Estoy seguro que sí en la persona de la hermana Briege McKenna.

En 1970, Jesús le habló desde el Santísimo Sacramento. No fue una voz interior, sino una voz que se oyó claramente. El Señor quería que ella ayudara a sus sacerdotes. Desde entonces la hermana Briege les ha dado cientos y cientos de retiros. A lo mejor querrás leer su libro “Miracles Do Happen” (Los milagros si ocurren). 
La hermana Briege ha conmovido el corazón de miles de sacerdotes, afirmándolos en su ministerio. No hay un solo obispo en el mundo que no sepa de la gran labor que ella ha hecho por la Iglesia.

Cuando la hermana Briege llegó a Manila, comentó que las dos cosas que el diablo odiaba más, eran el sacerdocio y la Sagrada Eucaristía. Todos los días, así como Santa Clara, la hermana Briege pasa muchas horas rezando frente al Santísimo Sacramento.

De todos los retiros que la hermana Briege ha dirigido en distintos lugares del mundo, hay uno que ella nunca lo llegó a dar y que es mi cuento favorito. Se había programado un retiro para los obispos de Nigeria. Pero estalló una guerra civil y la hermana Briege no pudo viajar hacia allá.

Como el padre Martín estaba en la diócesis predicando sobre la adoración, el obispo Ganaka le pidió que reemplazara a la hermana y dirigiera el retiro. Entre los obispos asistentes estaba el obispo Albert Obinafuna de Awka, quien invitó al padre Martín a su diócesis. Allí el padre conoció a un joven camarero llamado Fabián Eke.

Fabián representa la primera vocación de África para los misioneros del Santísimo Sacramento. Acaba de terminar sus estudios de teología y se ordenará el próximo año. Luego Fabián hará lo que Santa Clara y los compañeros de San Francisco hicieron. Mendigará por amor a Dios. Pero no pedirá pan para comer sino el amor de las personas por “el Pan Vivo que bajó del cielo”. Volverá y difundirá la adoración perpetua por toda África.

Tú deberías hacer lo mismo, querido Tomás. Rogarle a la gente que ame a Jesús en el Santísimo Sacramento
Debes tener adoración en tu parroquia. El amor se humilla.

Cuanto uno más ama, más dispuesto está a humillarse y a mendigar el amor por otro.

Si Santa Clara se hubiera avergonzado de mendigar nunca habría existido la Comunidad de Hermanas Clarisas. No hubiera habido una hermana Briege que al ir por el mundo entero mendigando amor, conmueve los corazones de los sacerdotes y los acerca al Santísimo Sacramento”.

El texto completo se puede ver en http://padrefabian.blogspot.com.es/2011/01/5-mendigando-amor.html

María, medianera universal de todas las gracias

María Santísima, verdaderamente medianera universal de todas las gracias

 

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(…)La Sagrada Escritura [afirma] que “uno es Dios”, y “uno también el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó a sí mismo para redención de todos” (1 Tim 2, 5-6). Igualmente el Apóstol en la Carta a los Hebreos insiste en la unicidad de la mediación de Jesucristo: “Por esto nuestro Pontífice (Cristo) ha recibido en suerte un ministerio tanto mejor cuan Él es mediador de una más excelente alianza” (Heb 8,6).

Entretanto (y como afirma el P. Antonio Royo Marín O. P. en su estudio ‘La Virgen María – Teología y espiritualidad marianas’, escrito que seguiremos en las siguientes disquisiciones) “la mediación principal y universal de Cristo no impide que haya otros mediadores secundarios (…) entre Dios y los hombres”. ¿Cómo conciliar esta última aseveración con el clarísimo texto paulino arriba citado, de la Carta a Timoteo? No es difícil, y ya lo hizo el desarrollo teológico mariológico.

La tesis que sustenta el sacerdote dominico, como perteneciente a la doctrina católica, es que “por libre disposición divina, la Santísima Virgen, como nueva Eva, es verdaderamente Mediadora universal entre Dios y los hombres; no de una manera principal y necesaria, sino secundaria y enteramente dependiente y subordinada a la mediación de Cristo”. Es decir, la Virgen no ‘compite’ con Jesús, no. Pero sí, sin temor, debemos proclamar que Ella es Mediadora universal, asociada a Cristo. Miremos como.

Mediador es aquel tercero ubicado entre otros dos para unirlos. Las cualidades del mediador deben ser: “ocupar un término medio entre las personas sobre las que va a realizar su mediación”; su persona “ha de ser grata a la persona superior” con que hace mediación; y “ha de ofrecer una satisfacción proporcionada a la ofensa que se ha de perdonar o a la deuda que se ha de saldar”.

Para completar los preliminares, debemos decir que existen varios tipos de mediación.

Con relación al mediador, existe una mediación ontológica y otra dinámica. Mediación ontológica es la que “corresponde a aquel ser que por su propia naturaleza está colocado entre los dos extremos” en los que va a mediar, como por ejemplo lo sería el hombre entre los ángeles y los animales, pues el ser humano tiene algo de unos y algo de otros. Y la mediación dinámica, es la realización efectiva de esa mediación, que puede ser ejercida por quien está ontológicamente capacitado.

Con relación a la mediación propiamente dicha, existe la principal y la secundaria. “Principal es la que realiza el mediador por su propia excelencia y propios méritos, sin relación o recurso a ninguna otra persona. Secundaria es la que realiza un mediador que pone algo de su parte también, pero en estrecha y esencial dependencia de otro mediador más importante, que es el mediador principal”.

Con relación a los efectos de la mediación existe la mediación dispositiva “que prepara la mediación”; la mediación perfectiva “que la realiza de hecho”; y la ministerial que aplica la mediación.

La Mediación de la Virgen: ontológica y dinámica; secundaria; y dispositiva, perfectiva y ministerial

Enmarcándola en las anteriores distinciones, la mediación de la Virgen Santísima es ontológica y dinámica; secundaria; y dispositiva, perfectiva y ministerial. Dejemos que Royo Marín nos lo explique.

En María se cumple la mediación ontológica “puesto que, por su maternidad divina, está colocada ontológicamente entre Dios y los hombres: inferior a Dios, pero muy superior a los hombres”. Igualmente se cumple la dinámica, “puesto que realizó de hecho, asociada a Cristo Redentor, la corredención del mundo”.

2.jpgLa Virgen realizó la mediación secundaria, “puesto que asoció sus dolores a la sangre de Cristo, contribuyendo secundaria y proporcionalmente a la redención del mundo”, en lo que se llama técnicamente como una satisfacción de mérito redentor condigno proporcional (tema éste interesantísimo, para otras líneas). Y finalmente con relación de los efectos de la mediación, la Virgen bendita realizó la mediación “dispositiva antes de la encarnación, adelantándola con sus oraciones -como afirman gran número de Santos Padres- y alimentando y cuidando después, durante los 30 años de Nazaret, a la Divina Víctima”. También realizó la mediación “perfectiva al pie de la cruz, porque con sus dolores inefables y con sus lágrimas de Corredentora realizó la mediación universal de una manera secundaria y esencialmente dependiente de la mediación principal”. Asimismo, la Virgen realiza una mediación ministerial “en cuanto que, por divina disposición, aplica y distribuye a cada uno de nosotros todas y cada una de las gracias que recibimos de Dios”, según fue tratado en nota anterior.

Por lo demás, el magisterio pontificio no ha tenido temor alguno en llamarla repetidamente “Mediadora”. Por ejemplo, en la catequesis de Juan Pablo II del 24 de septiembre de 1997, el Papa polaco recordaba el texto atinente de la Constitución conciliar Lumen Gentium: “Es una función que ella ejerce en beneficio de quienes están en peligro y tienen necesidad de favores temporales y, sobre todo, de la salvación eterna: «Con su amor de madre cuida de los hermanos de su Hijo que todavía peregrinan y viven entre angustias y peligros hasta que lleguen a la patria feliz. Por eso la santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora» (Lumen gentium, 62)”. (Cfr. http://www.franciscanos.org/jpabloII/jpiimediadora.html). Y así con casi todos los papas del siglo pasado.

La Virgen es un cofre riquísimo de tesoros, muchos aún ocultos a los hombres. Irlos ‘descubriendo’ será un elemento que nos una más a Dios, pues ese y no otro es su papel en la historia de la salvación.

Por Saúl Castiblanco

Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/46008#ixzz2RAdTmnri
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente.

Devoción a la Divina Misericordia

María Faustina Kowalska fue declarada Santa el 30 de abril, 2000. El Santo Padre anunció que en adelante, en la Iglesia universal, el Segundo Domingo de Pascua se conocerá como el Domingo de la Misericordia Divina.

(Fuente: Devoción a la Divina Misericordia)

PROGRAMACIÓN ESPECIAL Y EN VIVO POR EWTN

(el Titulo arriba es enlace a los siguientes contenidos:)

Antecedentes

La Hora de la Misericordia
Santa María Faustina Kowalska

La Coronilla
La Imagen

La Fiesta

La Novena Indulgencias
Los Últimos Tiempos

La Coronilla en Audio

La Coronilla Cantada en Audio

Lourdes. Un signo y tarea de Iglesia

 

Lourdes no es sólo la visión de Bernadette, con la Virgen del óvalo de Roca, sobre el río… Una roca, un nicho de santo y un río hay en muchos otros lugares. Mi espacio preferido en esa línea es el de Leze, la Gran Cueva de Mari (Marije), con óvalo más grande y más perfecto que el de Masabielle, con el río que surge de su entraña, con una oquedad misteriosa para espeleólogos y amantes de misterio. Allí a su lado han construido la Mercedarias un pequeño santuario de oración dedicado a la Andra-Mari {Mujer/Maria} de Aitzur (Agua de la Roca), donde he pasado semanas de gozo, subiendo cada día al Atzulo, al Hueco Virgen, de la Roca, para asomarme en su abismo y sentirme protegido por la vida, mirando hacia dolmen cercano de Egilatz.

Lourdes no es solamente la Gruta sobre el agua. El Hueco de Roca de Masabielle, con las plantas y el río, es importante, pero no lo es todo. Hace falta una Niña Bernadette que vea y nos haga ver , que descubra allí de la Virgen-Señora, de Azul-Blanco, que le acompaña y protege, que le mira y le sonríe, mientras ambas rezan el rosario, las cuentas repetidas de la vida (¡Agur María!), y ella, la niña Bernadette descubre esa Señora que es vida y belleza está curando su alma.

Ante el hueco de Lourdes estuvo la Bernadette, y vio, sintió, dio testimonio de Presencia de la Señora, Inmaculada y Madre de Jesús, ante Sacerdotes y Obispos, Gobernadores y Gentes.

La despreciaron algunos, la amenazaron otros, pero mantuvo fiel su testimonio y, venciendo todas las pruebas, logró que aquel lugar y tiempo de Francia (y Europa) se llenara de Presencia de Dios por María, con su oración cercana, con la esperanza de curación, su alegría fuerte de niña enriquecida por la gran Presencia.

>> Sigue…

Liberarse de emociones negativas. Ejercicio

Ejercicio para liberarse de emociones negativas

Señor, tu que miras todo lo que se agita en mi interior guiame con tu Santo Espiritu para hacer con animo sereno y eficaz el siguiente ejercicio de oracion.

1) En un lugar tranquilo y de oracion, elevando tu pensamiento hacia Dios, inhala profundamente, llevando el aire a tu abdomen bajo y exalta como si estuviras dejando salir todos tus problemas y preocupaciones del dia, junto a todos los sentimientos confusos y negativos. Empieza a respirar lentamente, llevando el aire a la parte superior del pecho.

2) Imagina a Jesus, que esta delante de ti sosteniendo abierta una gran bolsa mientras te anima a que arroges dentro de ellas todas las emociones negativas que venian oprimiendo tu corazon. Puedes verlas como carteles con sus nombres: amargura, frustracion, etc

3) Contempla como Jesus carga esa pesada bolsa cargada de emociones toxicas y navegando mar adentro los arroja en las profundidades que las han de disolver. Pidele que el efecto espiritual de las aguas de tu bautismo limpien tu alma.

4) A medida que continuar inhalando y llevando el aire a la parte superior del pecho, gusta la experiencia de sentirte aliviado.

5) Serenamente continua abriendo mas y mas tu espiritu a Jesus perminiendo que el deseo de perdonar sea como una luz brillante que procede de su Sagrado Corazón que va creciendo en intensidad y que fluye hacia tu interior, colmandote de su luz.

6) Escucha a Jesus que te habla y que de dice “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andara en tiniemblas sino que tendra la luz de la vida” (J 8, 22). El pronuncia esas palabras para ti mientras te anima a seguirlo, viviedo desde la clave de un nuevo nivel de perdon.

7) Continua con este ejercicio de contemplacion hasta que sientas que el Espiritu Santo te va concediendo estar en paz contigo mismo y con las personas cuyos rostros han acudido a tu memoria mientras orabas.

Te doy gracias amado Dios por lo que tu gracia haya hecho en mi a lo largo de este ejercicio, por lo que continuara haciendo en los proximos dias y mientras estoy durmiendo. Amen

Extraido de “Sanacion de heridas” P. Jamu

Fuente y link de hoy Taller de oracion Juan Pablo II

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IV Jornada de Intercesión por la Paz en Tierra Santa

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