EL MISTERIO DEL CORAZÓN DE CRISTO. S. JUAN PABLO II

 

¡Queridos Hermanos y Hermanas!

1. El próximo miércoles 22 de junio, la liturgia de la Iglesia se concentra, con una adoración y un amor especial, en torno al misterio del Corazón de Cristo. Quiero, pues, ya hoy, anticipando este día y esta fiesta, dirigir junto con vosotros la mirada de nuestros corazones sobre el misterio de ese Corazón. Él me ha hablado desde mi juventud. Cada año vuelvo a este misterio en el ritmo litúrgico del tiempo de la Iglesia.

Es sabido que el mes de junio está consagrado especialmente al Sagrado Corazón de Jesús. Le expresamos nuestro amor y nuestra adoración mediante las letanías que hablan con profundidad particular de sus contenidos teológicos en cada una de sus invocaciones.

Por esto quiero detenerme con vosotros ante este Corazón, al que se dirige la Iglesia como comunidad de corazones humanos. Quiero hablar, siquiera brevemente de este misterio tan humano, en el que con tanta sencillez y a la vez con profundidad y fuerza se ha revelado Dios.

2. Hoy dejamos hablar a los textos de la liturgia del miércoles, comenzando por la lectura del Evangelio según Juan. El Evangelista refiere un hecho con la precisión del testigo ocular. “Los judíos, como era el día de la Parasceve, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el día de sábado, por ser día grande aquel sábado, rogaron a Pilato que les rompiesen las piernas y los quitasen. Vinieron, pues, los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro que estaba crucificado con Él; pero llegando a Jesús, como le vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado, y al instante salió sangre y agua” (Jn 19, 31-34).

El Evangelista habla solamente del golpe con la lanza en el costado, del que salió sangre y agua. El lenguaje de la descripción es casi médico, anatómico. La lanza del soldado hirió ciertamente el Corazón, para comprobar si el Condenado ya estaba muerto. Este Corazón -este corazón humano- ha dejado de latir. Jesús ha dejado de vivir. Pero, al mismo tiempo, esta apertura anatómica del Corazón de Cristo, después de la muerte -a pesar de toda la “crudeza” histórica del texto- nos induce a pensar incluso a nivel de metáfora. El corazón no es sólo un órgano que condiciona la vitalidad biológica del hombre. El corazón es un símbolo. Habla de todo el hombre interior. Habla de la interioridad espiritual del hombre. Y la tradición entrevió rápidamente este sentido de la descripción de Juan. Por lo demás, en cierto sentido, el mismo Evangelista ha inducido a esto cuando, refiriéndose al testimonio del testigo ocular, que era él mismo, ha hecho referencia, a la vez, a esta frase de la Escritura: “Mirarán al que traspasaron” (Jn 19, 37; Zac 12, 10).

En realidad así mira la Iglesia; así mira la humanidad. Y de hecho, en la transfixión de la lanza del soldado todas las generaciones de cristianos han aprendido y aprenden a leer el misterio del Corazón del Hombre crucificado, que era el Hijo de Dios.

3. Es diversa la medida del conocimiento que de este misterio han adquirido muchos discípulos y discípulas del Corazón de Cristo, en el curso de los siglos. Uno de los protagonistas en este campo fue ciertamente Pablo de Tarso, convertido de perseguidor en Apóstol. También nos habla él en la liturgia del próximo viernes con las palabras de la Carta a los efesios. Habla como el hombre que ha recibido una gracia grande, porque se le ha concedido “anunciar a los gentiles la insondable riqueza de Cristo e iluminar a todos acerca de la dispensación del misterio oculto desde los siglos en Dios, Creador de todas las cosas” (Ef 3, 8-9).

Esa “riqueza de Cristo” es, al mismo tiempo, el “designio eterno de salvación” de Dios que el Espíritu Santo dirige al “hombre interior”, para que así “Cristo habite por la fe en nuestros corazones” (Ef 3, 16-17). Y cuando Cristo, con la fuerza del Espíritu, habite por la fe en nuestros corazones humanos, entonces estaremos en disposición “de comprender con nuestro espíritu humano” (es decir, precisamente con este “corazón”) “cuál es la anchura, la longura, la altura y la profundidad, y conocer la Caridad de Cristo, que supera toda ciencia…” (Ef 3, 18-19).

Para conocer con el corazón, con cada corazón humano, fue abierto, al final de la vida terrestre, el Corazón divino del Condenado y Crucificado en el Calvario.

Es diversa la medida de este conocimiento por parte de los corazones humanos. Ante la fuerza de las palabras de Pablo, cada uno de nosotros pregúntese a sí mismo sobre la medida del propio corazón. “…Aquietaremos nuestros corazones ante Él, porque si nuestro corazón nos arguye, mejor que nuestro corazón es Dios, que todo lo conoce” (1 Jn 3, 19-20). El Corazón del Hombre-Dios no juzga a los corazones humanos. El Corazón llama. El Corazón “invita”. Para esto fue abierto con la lanza del soldado.

4. El misterio del Corazón, se abre a través de las heridas del cuerpo; se abre el gran misterio de la piedad, se abren las entrañas de Misericordia de nuestro Dios (San Bernardo, Sermón 61, 4; PL 183, 1072).

Cristo dice en la liturgia de hoy: “Aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón” (Mt 11, 29).

Quizá una sola vez el Señor Jesús nos ha llamado con sus palabras al propio corazón. Y ha puesto de relieve este único rasgo: “mansedumbre y humildad”. Como si quisiera decir que sólo por este camino quiere conquistar al hombre; que quiere ser el Rey de los corazones mediante la “mansedumbre y la humildad”. Todo el misterio de Su reinado está expresado en estas palabras. La “mansedumbre y la humildad. encubren, en cierto sentido, toda la “riqueza” del Corazón del Redentor, sobre la que escribió San Pablo a los efesios. Pero también esa “mansedumbre y humildad” lo desvelan plenamente; y nos permiten conocerlo y aceptarlo mejor; lo hacen objeto de suprema admiración.

Las hermosas letanías del Sagrado Corazón de Jesús están compuestas por muchas palabras semejantes, más aún, por las exclamaciones de admiración ante la riqueza del Corazón de Cristo. Meditémoslas con atención cada día.

5. Así, al final de este fundamental ciclo litúrgico de la Iglesia, que comenzó con el primer domingo de Adviento, y ha pasado por el tiempo de Navidad, luego por el de la Cuaresma, de la Resurrección hasta Pentecostés, Domingo de la Santísima Trinidad y Corpus Christi, se presenta discretamente la fiesta del Corazón divino, del Sagrado Corazón de Jesús. Todo este ciclo se encierra definitivamente en el Corazón del Dios-Hombre. De Él también irradia cada año toda la vida de la Iglesia.


Orar con Juan Pablo II

Imagen 2papisanti.orgOración a San Juan Pablo II

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!
Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Cardenal Angelo Comastri
Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vatican

Enlaces con oraciones de Juan Pablo II

[Fuente: Parroquiacorral]

Oración de Juan Pablo II al Espíritu Santo

[Compuesta con ocasión del segundo año de preparación al Jubileo del año 2000.]

Espíritu Santo, dulce huésped del alma, muéstranos el sentido profundo del gran Jubileo y prepara nuestro espíritu para celebrarlo con la fe, en la esperanza que no defrauda, en la caridad que no espera recompensa.

Espíritu de verdad, que conoces las profundidades de Dios, memoria y profecía de la Iglesia, dirige la Humanidad para que reconozca en Jesús de Nazaret el Señor de la gloria, el Salvador del mundo, la culminación de la Historia.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu creador, misterioso artífice del Reino, guía la Iglesia con la fuerza de tus santos dones para cruzar con valentía el umbral del nuevo milenio y llevar a las generaciones venideras la luz de la Palabra que salva.

Espíritu de santidad, aliento divino que mueve el universo, ven y renueva la faz de la tierra. Suscita en los cristianos el deseo de la plena unidad, para ser verdaderamente en el mundo signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad del género humano.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu de comunión, alma y sostén de la Iglesia, haz que la riqueza de los carismas y ministerios contribuya a la unidad del Cuerpo de Cristo, y que los laicos, los consagrados y los ministros ordenados colaboren juntos en la edificación del único Reino de Dios.

Espíritu de consuelo, fuente inagotable de gozo y de paz, suscita solidaridad para con los necesitados, da a los enfermos el aliento necesario, infunde confianza y esperanza en los que sufren, acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

Espíritu de sabiduría, que iluminas la mente y el corazón, orienta el camino de la ciencia y la técnica al servicio de la vida, de la justicia y de la paz. Haz fecundo el diálogo con los miembros de otras religiones. y que las diversas culturas se abran a los valores del Evangelio.

Espíritu de vida, por el cual el Verbo se hizo carne en el seno de la Virgen, mujer del silencio y de la escucha, haznos dóciles a las muestras de tu amor y siempre dispuestos a acoger los signos de los tiempos que Tú pones en el curso de la Historia.

Ven, Espíritu de amor y de paz.

A Ti, Espíritu de amor, junto con el Padre omnipotente y el Hijo unigénito, alabanza, honor y gloria por los siglos de los siglos.

Amén.

 

Rezar con… los Ángeles

Invocar a los Ángeles

 

 

 

Un día San Miguel Arcángel apareció a la devota Sierva de Dios Antonia De Astónac. El arcángel le dijo a la religiosa que deseaba ser honrado mediante la recitación de nueve salutaciones. Estas nueve plegarias corresponden a los nueve coros de ángeles. La corona consiste de un Padrenuestro y tres Ave Marías en honor de cada coro angelical.

 

Promesas: A los que practican esta devoción en su honor, San Miguel promete grandes bendiciones: Enviar un ángel de cada coro angelical para acompañar a los devotos a la hora de la Santa Comunión. Además, a los que recitasen estas nueve salutaciones todos los días, les asegura que disfrutarán de su asistencia continua. Es decir, durante esta vida y también después de la muerte. Aun mas, serán acompañados de todos los ángeles y con todos sus seres queridos, parientes y familiares serán librados del Purgatorio.

 

En esta coronilla invocaremos a los nueve coros de ángeles. Después de cada invocación rezaremos 1 Padre Nuestro y 3 Avemarías. Ofreceremos esta coronilla por la Iglesia, para que sea defendida de todas las asechanzas del demonio, y por los que están más alejados de Dios.

 

 (Al final de esta entrada puedes descargarte la “Coronilla a San Miguel. Pdf”)

 

En el Nombre del Padre…

 

Se comienza la Corona rezando, la siguiente invocación:

 

Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.

 

Gloria al Padre, etc.

 

 

 

1. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Serafines, enciende en nuestros corazones la llama de la perfecta caridad. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías

 

 

 

2. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Querubines, dígnate darnos tu gracia para que cada día aborrezcamos más el pecado y corramos con mayor decisión por el camino de la santidad. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

3. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Tronos, derrama en nuestras almas el espíritu de la verdadera humildad. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

4. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Dominaciones, danos señorío sobre nuestros sentidos de modo que no nos dejemos dominar por las malas inclinaciones. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

5. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Principados, infunde en nuestro interior el espíritu de obediencia. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

6. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Potestades, dígnate proteger nuestras almas contra las asechanzas y tentaciones del demonio. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

7. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Virtudes, no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

8. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Arcángeles, concédenos el don de la perseverancia en la fe y buenas obras de modo que podamos llegar a la gloria del cielo. Amén.

 

 1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

9. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Ángeles, dígnate darnos la gracia de que nos custodien durante esta vida mortal y luego nos conduzcan al Paraíso. Amén.

 

1 Padre Nuestro y 3 Avemarías.

 

 

 

Se reza un Padre Nuestro en honor de cada uno de los siguientes ángeles:

 

*En honor a San Miguel …… 1 Padre Nuestro
*En honor a San Gabriel…… 1 Padre Nuestro
*En honor a San Rafael…….. 1 Padre Nuestro
*En honor a nuestro ángel de la Guarda….. 1 Padre Nuestro

 

 

 

Glorioso San Miguel, caudillo y príncipe de los ejércitos celestiales, fiel custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, familiar de la casa de Dios, admirable guía después de Jesucristo, de sobrehumana excelencia y virtud, dígnate librar de todo mal a cuantos confiadamente recurrimos a ti y haz que mediante tu incomparable protección adelantemos todos los días en el santo servicio de Dios.

 

 

 

V. Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo.

 

 

 

R. Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas.

 

 

 

Oremos. Todopoderoso y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia a favor de la común salvación de los hombres, escogiste por Príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel, te suplicamos nos hagas dignos de ser librados por su poderosa protección de todos nuestros enemigos de modo que en la hora de la muerte ninguno de ellos logre perturbarnos, y podamos ser por él mismo introducidos en la mansión celestial para contemplar eternamente tu augusta y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.  

 

 

 

Si queremos, al final de la Coronilla a San Miguel Arcángel, podemos agregar la siguiente oración:

 

 

ORACIÓN A MARÍA REINA DE LOS ÁNGELES

 

¡Oh Augusta Reina de los Cielos
y Señora de los Ángeles!
Pues habéis recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de la serpiente infernal; dignaos escuchar benigna las súplicas que humildemente os dirigimos; enviad las santas legiones para que, bajo vuestras órdenes, combatan a los demonios, donde quiera repriman su audacia y los persigan hasta precipitarlos al abismo.

 

 

 

¿Quién como Dios?
Santos Ángeles y Arcángeles, defendednos y guardadnos. ¡Oh buena y tierna Madre! Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra esperanza. ¡Oh divina Madre! Enviad los Santos Ángeles para defendernos y rechazar lejos al demonio, nuestro mortal enemigo. Amén.
 

 

 

 

Historia de esta oración:

 

Ante el gran combate espiritual que libramos, Dios ha querido proveer por nosotros. Pero debemos rezar si deseamos su ayuda.

 

Escribe acerca de la Reina de los Ángeles el Venerable Luis Eduardo Cestac, fundador de la Congregación de las Siervas de María:

 

En 1863 un alma… sintió su mente elevada hacia la Santísima Virgen, quien le dijo que efectivamente, los demonios andaban sueltos por el mundo, y que había llegado la hora de rogarle como Reina de los Ángeles pidiéndole las legiones santas para combatir y aplastar los poderes infernales.

 

–”Madre mía”, dijo esta alma, “¿ya que sois tan buena, no podrías enviarlas sin que os rogáramos?”

 

–”No”, respondió la Santísima Virgen, “la oración es condición impuesta por Dios para alcanzar las gracias”.

 

– “Entonces, Madre mía”, dijo el alma “¿querrías enseñarme Vos la manera de rogaros?”

 

Y creyó escuchar la oración Oh Augusta Reina…”

 

El señor Cestac fue el depositario de esta oración. Lo primero que hizo fue presentarla a Monseñor Lacroix, obispo de Bayona, quien le dio su aprobación. Inmediatamente mandó imprimir medio millón de ejemplares, que distribuyó gratis por todas partes.

 

No estará demás advertir que, durante la primera impresión, las máquinas se rompieron dos veces. La oración a la Reina de los Ángeles se extendió rápidamente y fue aprobada por muchos obispos y arzobispos.

 

San Pío X concedió trescientos días de indulgencia a quienes la rezaren.

 

 

 

Oración al Ángel Custodio

 

 

 

Ángel de Dios, que eres mi custodio, ya que la soberana piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén.

 

 

 

Oración al Arcángel San Miguel

 

 

 

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio.

 

Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Descargar “Coronilla a San Miguel en .Pdf”

Orar ante el Pesebre. Film: Jesús, el Niño Dios

ORACIÓN A JESUS ANTE EL BELÉN

Jesús, hijo de María, Hijo de Dios la luz de la Navidad me ha llegado como llegó a los pastores  a los Magos de Oriente. En Belén, en tu carne tan débil, está todo el amor de Dios.

En tu carne esta aquel amor, aquella ternura, aquella esperanza confiada que sólo Dios es capaz de dar.

Mirándote acostado en el pesebre, acompañado del amor de Maria y de José, quiero poner en tus manos mis ilusiones y mis temores.

Y quiero poner en tus manos el mundo entero: a quienes más quiero y aquienes no conozco, a los de cerca y a los de lejos, y, sobre todo, a los que más sufren. Jesús, hijo de María, Hijo de Dios, iluminanos con la claridad de tu amor, ilumina al mundo entero con la claridd de tu amor.

[Centro de Pastoral Litúrgica. www. cpl.es]

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ORACIÓN TRADICIONAL ALEMANA A LOS REYES MAGOS

Me levanto en Nobre de Jesús y me dirijo de todo corazón a Dios. Que los tres Reyes santos Gaspar, Melchor y Baltasar sean mis compañeros de camino. Salga o ente de mi casa sea el cielo mi protección y la estrella de los tres Reyes mi dirija por el buen camino.

Sean sinceros y buenos amigos, todos aquellos con los que me encuentre. Que Gaspar, Melchor y Baltasar estén a mi lado en todo momento, con su poderosa intercesión me protejan y me guarden de todo mal de cuerpo y alma.

Me entrego a Dios Padre, me encomiendo a Dios Hijo, me sumerjo en Dios Espiritu Santo, la Santísima Trinidad esté sobre mi.

Que Gaspr, Melchor y Baltasar estén junto a mi; me guarden a mí, a mi casa y todo lo que tengo, ahora y por siempre. Amén.

[ Folleto OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS. Enfermos Misioneros nº 167. Nov. – Dic- 2013]

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PELÍCULA: JESÚS EL NIÑO DIOS.

[Post editado por Fraternidad Monastica Virtual]

SOR BRIEGE MCKENNA Y EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

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CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES

Sor Briege McKenna tiene un amor incondicional por Jesús sacramentado. Ella misma experimentó la sanación ante el Santísimo expuesto y ese momento cambió radicalmente su vida. Pocos años después recibe la llamada a interceder por los sacerdotes y se dedica a ello con pasión. Desde el año 1985 ha recorrido junto al P. Kevin Scallon CM más de un millón de kilómetros, llevando a todos los rincones del mundo su amor por la Eucaristía y por el sacerdocio. Miles de sacerdotes se han visto bendecidos por estos Retiros del Padre Kevin y de Sor Briege. El objetivo de estos retiros es la renovación espiritual de los participantes por medio del arrepentimiento, la sanación y la oración.

Reproducimos a continuación un texto del blog ¡Está vivo! del Padre Fabián:

“¿Tenemos en la actualidad alguna Santa Clara? Estoy seguro que sí en la persona de la hermana Briege McKenna.

En 1970, Jesús le habló desde el Santísimo Sacramento. No fue una voz interior, sino una voz que se oyó claramente. El Señor quería que ella ayudara a sus sacerdotes. Desde entonces la hermana Briege les ha dado cientos y cientos de retiros. A lo mejor querrás leer su libro “Miracles Do Happen” (Los milagros si ocurren). 
La hermana Briege ha conmovido el corazón de miles de sacerdotes, afirmándolos en su ministerio. No hay un solo obispo en el mundo que no sepa de la gran labor que ella ha hecho por la Iglesia.

Cuando la hermana Briege llegó a Manila, comentó que las dos cosas que el diablo odiaba más, eran el sacerdocio y la Sagrada Eucaristía. Todos los días, así como Santa Clara, la hermana Briege pasa muchas horas rezando frente al Santísimo Sacramento.

De todos los retiros que la hermana Briege ha dirigido en distintos lugares del mundo, hay uno que ella nunca lo llegó a dar y que es mi cuento favorito. Se había programado un retiro para los obispos de Nigeria. Pero estalló una guerra civil y la hermana Briege no pudo viajar hacia allá.

Como el padre Martín estaba en la diócesis predicando sobre la adoración, el obispo Ganaka le pidió que reemplazara a la hermana y dirigiera el retiro. Entre los obispos asistentes estaba el obispo Albert Obinafuna de Awka, quien invitó al padre Martín a su diócesis. Allí el padre conoció a un joven camarero llamado Fabián Eke.

Fabián representa la primera vocación de África para los misioneros del Santísimo Sacramento. Acaba de terminar sus estudios de teología y se ordenará el próximo año. Luego Fabián hará lo que Santa Clara y los compañeros de San Francisco hicieron. Mendigará por amor a Dios. Pero no pedirá pan para comer sino el amor de las personas por “el Pan Vivo que bajó del cielo”. Volverá y difundirá la adoración perpetua por toda África.

Tú deberías hacer lo mismo, querido Tomás. Rogarle a la gente que ame a Jesús en el Santísimo Sacramento
Debes tener adoración en tu parroquia. El amor se humilla.

Cuanto uno más ama, más dispuesto está a humillarse y a mendigar el amor por otro.

Si Santa Clara se hubiera avergonzado de mendigar nunca habría existido la Comunidad de Hermanas Clarisas. No hubiera habido una hermana Briege que al ir por el mundo entero mendigando amor, conmueve los corazones de los sacerdotes y los acerca al Santísimo Sacramento”.

El texto completo se puede ver en http://padrefabian.blogspot.com.es/2011/01/5-mendigando-amor.html

Inmaculado Corazón de Maria en Fatima. Exposición Virtual

 

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El Santuario de Fátima, en Portugal, anunció el lanzamiento de una completa plataforma virtual para la exposición “Ser, el secreto del Corazón” que se encuentra abierta al público en la Basílica de la Santísima Trinidad desde noviembre de 2012 y que ahora puede ser visitada de forma virtual por los devotos de todo el mundo. La exposición, preparada con motivo de tercer año de celebraciones por el Centenario de las Apariciones de Fátima, estará abierta hasta el 31 de octubre del presente año.
 

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Inmaculado Corazón de María  

 

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Los visitantes virtuales pueden recorrer la exposición y ver en detalle cada uno de los elementos.

La exposición incluye piezas de gran valor para la devoción y la historia del Santuario, como lo son los manuscritos originales de las Memorias de la Hermana Lucía, por primera vez puestos a la vista del público. Las páginas exhibidas corresponden precisamente a la primera parte del Mensaje, relativa al Inmaculado Corazón de María. También se exhibe una bella escultura de la Santísima Virgen del artista José Ferreira Thedim, realizada según las indicaciones de la vidente, y vista por la propia Sor Lucía en su primera salida del Carmelo de Santa Teresa de Coimbra en 1948. La religiosa señaló al escultor algunas observaciones para que tuviera una mayor similitud a la aparición. 

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Manuscrito de Sor Lucía donde relata las apariciones de Nuestra Señora de Fátima.

Según indicó Marco Daniel Duarte, director del Museo del Santuario de Fátima, al servicio informativo del Santuario, la plataforma virtual busca ampliar el alcance de la exposición. La página permite “proporcionar que los devotos de Nuestra Señora de Fátima que, por alguna razón, este año no pueden visitar el Santuario la posibilidad de disfrutar de la exposición sobre el tema del año pastoral desde cualquier lugar del mundo”, explicó. “Por otro lado, tratándose de una exposición temporal y, en consecuencia, efímera es también objetivo de esta visita en soporte virtual hacer que sus contenidos se prolonguen en el tiempo”. 

Los peregrinos aún pueden visitar la exposición física, considerada excepcional por el director del museo. “Difícilmente se podrán reunir de nuevo todas estas piezas que componen la exposición, pues algunas de ellas no pertenecen al Museo del Santuario”, expresó. Los visitantes virtuales también podrán aprovechar esta oportunidad, ya que además del recorrido con vista de 360 grados, se pueden ver las imágenes ampliadas de las piezas e incluso rotar las esculturas para apreciar todos sus detalles o escuchar los sonidos que hacen parte de la exhibición.

La exposición , disponible en siete idiomas, puede ser visitada a través del siguiente enlace.

Con información de Santuario de Fátima.

Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/49917#ixzz2caUIppX8
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente.

Padre Nuestro meditado ¿Rezamos?


(Declaración: Después de haber sido derogados los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico, por la decisión de Pablo VI en AAS 58 (1966) 1186, los escritos referentes a nuevas apariciones, manifestaciones, milagros, etc., pueden ser difundidos y leídos por los fieles, incluso sin licencia de la Autoridad Eclesiástica, con tal de que se observe la Moral Cristiana general.


Nos sometemos humildemente al juicio final de la Santa Madre Iglesia.
)

Mensaje del 16-12-97 del Libro Una Experiencia Concreta de Crecimiento Espiritual – Fabiana Corraro de Meana. De una manera muy clara y con mucho Amor, Jesús en este mensaje, nos va guiando al rezar el Padrenuestro y nos explica el significado de cada frase en el mismo.

16-12-97
J. Recita el Padrenuestro con mucho amor:

No puedes decir “Padre nuestro” si tienes rencor hacia alguien.

F. Debo perdonar, ya sé. Es que me cuesta ver a Dios como Padre también de aquellos que me hirieron mucho (sabés quiénes son), de los que matan, violan, roban, de los corruptos, etc.

J. Es porque no aceptas todos los hechos de tu vida como permitidos por Dios para tu bien.

“Es que no saben lo que hacen”

Yo dije, y desde la Cruz los perdoné.

Tú debes ser igual a Mí en el perdón y en la Misericordia.

J. No puedes decir “que estás en el cielo” si Él no reina en tu corazón.

Si Él reina en tu corazón podrás decir “Santificado sea Tu Nombre”, porque el reino de Dios está dentro tuyo y “VIVIR” el Reino te llevará a la ALABANZA.

Tú lo alabarás en ti y porque ÉL mora en ti, y también en tus hermanos.

“Venga a nosotros Tu Reino”:

como el niño dirás, “Papá, dame más de Tu Amor, dame más de Tus regalos, dame más de esa Fuente Inagotable de Amor y da a mis hermanos también, sobre todo a aquellos que no te conocen, que se enamoren también de Vos.

Da al pobre, al mendigo, al delincuente, al dudoso, al afligido.
Danos, Padre, todo lo bueno que tenés para darnos.

Padre, si Tú nos das todo lo que nuestra pobreza te reclama podremos «Hacer Tu Voluntad» como Vos querés, ya aquí en este mundo hermoso que nos regalaste para reinar Contigo en el cielo”.

“Danos hoy nuestro pan de cada día”:

“Yo sé que Papá Dios nos cuida, pero te gusta que te pidamos cada día lo que necesitamos porque somos Tus hijos y querés relacionarte con nosotros: «Papá, hoy necesito Tu consuelo»; mañana: «Papá, hoy necesito contarte todo lo que me pasa porque me siento sola»; así cada día.

Consuelo, compañía, Alegría, amistad, etc., recibiré de mi Padre Providente”.

¿Comprendes hija cómo voy enseñándote a orar? De esta manera hay AMOR en la oración.

“Padre, perdóname: mira que soy débil igual que mis hermanos. Yo los comprendo.

Comprende mi debilidad y ayúdame a empezar de nuevo; con Tu Amor y Tu Gracia podré salir adelante.

Tú nos rescataste, Padre Bueno, no dejes que nos alejemos de Vos por creernos autosuficientes y líbranos de todo aquello que nuestra naturaleza trae corrompido por el pecado de nuestros padres.

Amén”.

-Ver más en: Un Mensaje de Amor

 MOVIMIENTO LAICAL MARIANO

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